Historia 

La lucha por la independencia

Desde siglos la tribu de Guna reclamó la costa y las islas de Guna Yala como su territorio natal, hoy mas conocido con el nombre San Blas. Encontraremos un pueblo indígena orgulloso de su idioma, de sus tradiciones, historia y civilización.

Hoy en día, han logrado que la modernidad no los afecte ni los borre de su lugar en el mapa. Viven del turismo sostenible, de la pesca y del comercio de las molas, que son tejidos decorativos confeccionados por las mujeres Gunas, de impactantes coloridos.

Gracias a que se han gobernado a sí mismos, el archipiélago se mantiene en un estado que se ha detenido en el tiempo en armonía con la Madre Tierra. Es una experiencia incomparable de convivir con una de las pocas culturas indígenas que aún conserva intacta sus tradiciones.

 

Durante la época de la conquista española los Guna vivieron en el la parte norte de Colombia y parte del Darien, territorio panameño.
Los conquistadores Alonso de Ojeda y Vasco Núñez de Balboa tuvieron contacto con los Gunas. Los Gunas recibiendo maltratos por parte de los colonizadores obligándolos a exiliarse más al norte.

Entre los siglos XVI y XVII, la mayoría de sus integrantes habían llegado a Panamá desde Colombia.
En la actualidad los Gunas han sobresalido más en este país centroamericano que en Colombia y han sabido como perpetuar y mantener intactas sus tradiciones hasta hoy día. Los Gunas dispersaron sus aldeas en alrededor de 360 islotes y arrecifes.

Ellos poseen colectivamente tres comarcas indígenas, con un total de 65.000 habitantes. Unos 2.000 Gunas (anteriormente Kunas) quedan aún en Colombia repartidos en dos resguardos indígenas. Su idioma parte de la familia lingüística Chibcha (lengua hablada por los aborígenes americanos), el cual lo denominaron Dule que significa persona.

En 1690 los escoceses fracasan en fundar una colonia – su capital New Edingburgh y el Puerto Escocese fui abandonado después los españoles asolaron a este lugar. Hasta hoy este parte tiene el nombre Caledonia (Escocia).
En 1925, provocada por la explotación de compañías bananeras y mineras y por los abusos policiales, se produjo la Revolución Guna.

Los Gunas sentían que el gobierno nacional no respetaban sus costumbres, intentaban erradicar su cultura y desautorizaban las autoridades indígenas, además deseaban quitarles sus tierras. Deseaban proteger su territorio, territorio el cual emigraron huyendo del colonialismo. Tras los enfrentamientos, se firmó un tratado de paz con el que el gobierno de Panamá.

Desde entonces disfrutan de una amplia autonomía política, administrativa, preservación cultural, control sobre los recursos naturales y el cuidado del medio ambiente.
La agricultura, las aves de corral, la caza y la pesca, junto al comercio, siguen siendo la base de su economía.